martes, 27 de mayo de 2014

Gramática del deseo

 
Esta noche despiertas en mí el deseo de escribir.

De escribir sobre lo prohibido de ti,

del placer de vestir y desvestir mis palabras

y escribirte abiertamente con la desnudez de mis letras.

Nos separa un punto y aparte,

pero mi ortografía desconoce la medida de la distancia a la hora

de subrayar mi deseo.

No estoy al borde de la duda de unos puntos suspensivos,

mi paso es firme y no hay paréntesis en el caminar de mis palabras.

Eres mi poema, mi inspiración nocturna, y al despertarme en tus versos

te deseo más allá de cualquier amanecer.

Me afirmo y no me interrogo de lo mayúsculo de este deseo,

ni entrecomillo un ápice de lo que me dicta el corazón,

hasta el punto y final de no quedarme con una simple copia
 
y enviarte este original.
 

No hay comentarios: