martes, 8 de septiembre de 2015

Cuando el deseo es cosa de dos

En este tiempo de desearnos,  en este tiempo intenso
de seducir nuestros instintos, una magia humedecida frota nuestros labios.
Mi boca busca tu boca hasta encontrar ese roce que incita a saborear tus labios...
hermoso y perceptible el sabor  de tu boca, intensa la caricia contra tu lengua...
De infinitos besos se enjuaga el lenguaje de nuestras bocas,
de infinito amor …y es  tan apacible el calor que sube por la piel, que desnuda lentamente
la densa lascivia escondida bajo nuestra ropa. 
Ansiosos, tiemblan nuestros dedos al someterlos al tacto de nuestra piel
y guiados por brújula instintiva recorren los tiernos confines de los pubis.
En tus ojos cerrados brilla el placer y en tu piel silenciosa se escucha el gemido de tu corazón.
Palpitan mis piernas y un leve sudor nace en mi nuca y muere en tus dedos clavados a mis nalgas.
Te mueves excitada y escucho el canto de tus suspiros hundiendo mi lengua entre tus pechos.
Respiras lujuria desafiante y deleitas el deseo viril de mi amor.
Seducido sobre tu cuerpo subyugas mi sexo a tu sexo, 
y entre sudor y jadeos bailan nuestras caderas adelante y hacia atrás.
Atrapados en la conclusión de nuestro deseo,
se hace opaco el acoso lento del tiempo, y gozamos hasta 
ese momento que ponga el último grito a nuestros orgasmos.  



2 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA !

NO SE QUE DECIRTE, PERO ME GUSTO LEER TU ESCRITO

UN SALUDO

MOI ET TOI

El Mando De Tu Distancia dijo...

Hola,
bueno, tú sin apenas esfuerzo y casi sin darte cuenta ya has dicho que te ha gustado leer mi escrito, pero a mí me has hecho ir a buscar el significado de tu firma. Tú y yo. ¿Correcto?
Saludos pàra moi y para toi