jueves, 24 de diciembre de 2009

Afinando cacerolas


Majestuosa Majestad:

Espero no te molestes si comienzo esta carta tuteándote, ni me tomes por un hijo de la gran Monarquía pero no he tenido el valor suficiente para machacarme la cabeza informándome sobre protocolo real, y es tan real que desconozco si mientras escribo esto debo arrodillarme ante una foto de esas tuyas colgado de medallas sobre un traje militar que olímpicamente te han concedido por la gracia de no haber participado en ninguna olimpiada del merecimiento o puedo hacerlo tranquilamente sentado con la Interviú abierta por sus páginas centrales entre las piernas. Ya ves, ignorancia total, pero igualada seguramente a la tuya si te pregunto por el sabor de unas lentejas en lata. Ahora que, si no quieres quitarle hierro a las lentejas, que lo tienen y mucho, y al asunto, no hay inconveniente en plantarte Spunto Mpunto delante, detrás y hasta debajo de las comas, faltaría más, pero llegados ya a estas líneas del post ni me planteo empezar de nuevo esta carta, que por cierto mi idea original era escribir a los Reyes Magos de Oriente; pero sabes, me he dado cuenta de que yo no necesito ningun mago oriental sino un experto ilusionista, alguien que me haga creer que algo imposible está ocurriendo y mira, no eres de allí, pero tienes tu residencia ofical en el Palacio de Oriente y eso me da más ilusión a la cosa.
Es que ya te vale, llevas mas de treinta años con el Reino a tus espaldas, marcándote el numerito todas las Nochebuenas en todas las televisiones de España y tu espectáculo nunca había llegado hasta Euskadi.
Así que esta noche cuando ponga ETB2 espero ver un espectáculo nuevo, único, no el mismo rollo de siempre, que si el paro, que si la guerra, que si la crisis, que si la solidaridad, que si el terrorismo, que si las víctimas....
quiero escuchar un discurso serio y regio, dirigiendo esta Nochebuena tus mejores deseos para toda tu familia. Compartir algunas reflexiones en torno a algunos asuntos que os afectan, como el reciente divorcio infantil; si la Iglesia lo va a anular, en que condiciones, la cuantía de la limosnita a Roma, cosas de esas. Dedicar todo tu afecto y apoyo, que lo tienes, a ellos especialmente, en estos duros momentos de sufrimiento mutuo. Dedicar también esa gratitud tuya fuera de toda sospecha a aquellos que en horas como estas, fuera de sus hogares, velan porque en la nevera del Palacio Real nunca falte de nada.
Procura pensar sosegadamente en la familia que juntos formáis, en los progresos que habéis alcanzado juntos o individualmente, que eso de esquiar en Baqueira Beret con una pierna levantada bajando por la pista a 60 por hora lo tenías bien callado, eh. Piensa también en los problemas que aún no habéis resuelto, y la búsqueda de soluciones como en el díficil trance de elegir entre un Mercedes o un Audi para el próximo coche blindado, o el color de la alfombra persa del cuarto de la fregona, caramba, que se las trae.
Me gustaría oirte reflexionar sobre el cambio que supone, económicamente, hace treinta años que sólo formábais un quinteto y ahora, después de esos años que parecéis la orquesta y coros de la Capilla Real de Madrid, aunque alguien que desafinó ya no esté entre vosotros. ¿Se llega a fin de mes o sobra para todo un reinado eterno?
Convence a los de detrás de las cámaras de ser una familia capaz de superar retos, de acometer con energía e ilusión una modernización única en vuestra Historia reciente, que al Bribón XXL ya se le salta la pintura en popa y hay que ir pensando ya en estrenar otro yate nuevo.
Pide trabajar con entrega y generosidad, sin egoismos, pensando en lo que cada uno de nosotros puede aportar con su esfuerzo al servicio de vuestra familia, consciente del valor del euro para seguir viviendo como reyes, y de paso me parece de vital importancia que reclames sin descanso, que los Reyes también lloran para mamar, a todos los partidos políticos mayores esfuerzos para alcanzar el necesario consenso para el descongelamiento de vuestra asignación anual, que el cambio climático de por sí no puede solo, que hay mucha propina que dar todos los domingos a tanto nieto. Llora y se te dará, ríe y se te pagará la gracia.
Este es un oportunísimo momento para reafirmar vuestros sentimientos de hermandad con todos los republicanos, para subrayarles de todo corazón vuestra verdadera admiración y respeto a sus respectivos y sólidos ideales, sobre todo vuestra apuesta solidaria con su futuro, pero sin trampas, sin cruce de dedos ni cortes de mangas mientras el cámara cambia a un plano corto de tu rostro, invitando a todo el mundo a esa anunciada masiva cacerolada.
Supongo que si te veo nada de esto escucharé y te marcarás otro rollo, pero verte ya supone que algo imposible está ocurriendo, y ¿sabes por qué? porque un nuevo dúo de ilusionistas cortesanos y pelotas que recorren todos los circos, el Patxi y el PePe, han conseguido hacerlo. Pero es sólo eso, una ilusión sacada de dentro de su chistera de votos porque la verdad está aquí fuera.
Feliz Nochecomilona

2 comentarios:

Princesa Polaca dijo...

Cuánto odio y rencor para el pobre Juan Carlos y su hemofílica familia. Ahora te denuncian ¿y qué? Pues queridísimo Jon tendrías que callarte, pues ellos son superiores y lo sabes. A su lado eres un simple plebeyo, y debes guardarle un respeto al señor y guardián de la mazmorra española.

jajajajajajajaja Cómo los odioooooo

Caceroleros del mundo, uníos!!!!

Ha llegado la hora de hacerte una proposición indecente: hagamos una sentada en el palacio de la panzuela, cacerola en mano.

Pd: Ya que me mandas lotería (te lo agradezco) me podrías A VER mandado el número que ha tocado en el Gordo, pues la idea del descapotable era muy golosa. Además teniendo descapotable nos podemos dar el piro más rápido si nos pillan por Zarzuela.

El Mando De Tu Distancia dijo...

¿Respeto? Si que se lo guardo, pero es que a veces lo guardo tanto que ni lo encuentro la mayoría de las veces que tengo que utilizarlo.
Mi cacerola blanca esmaltada que utilicé esa noche es ahora una cacerola dálmata tirando a negra de los porrazos que la di.
Pues no me resulta nada indecente tu proposición. Indecente sería no hacerla. Pon día, mes y cárcel para pasar el resto de nuestros días.

Pd. Ya no sé si lo escribes de coña o has vuelto A VER fantasmas ortográficos.
La próxima vez no te mando cualquier número, te mando directamente el Gordo, lo descapotas de cintura para abajo y a disfrutar del premio.