
Que yo sepa, publicitariamente hablando, sólo conozco dos formas para proporcionarte unas buenas alas: tomándote un Red Bull o sintiéndote fina y segura. Como no termina de gustarme lo primero y lo segundo es por regla general exclusivamente para el sexo femenino, estos días pasados me tomé la libertad de pedírselas prestadas a un colibrí para así convertirme en todo un picablog y alimentarme del néctar de los blogs y de esos interesantes posts que se hallan semiocultos dentro de ellos, aunque muchas veces también te encuentres verdaderos bichos raros y tenga que utilizar esa especial manera de volar hacia atrás, propia y exclusiva de los colibríes, porque realmente algunos apestan.
Aterricé en uno cercano y me quedé con una frase-reflexión que decía: "debería haber una ley orgánica que ordenara incinerar todos los dulces navideños el seis de enero a las doce de la noche". El autor en cuestión escribía en tono de humorística seriedad consciente de los problemas reales del mundo, con resacas de temblores, la difícil cuesta de enero, deshoje de margarita de Guardiola, lo de Llamazares, estremeciéndose pensando en esos Príncipes teniendo que rechazar ese alijo póstumo de alguien que quería seguir siendo monarquico en el más allá. Son tiempos duros para la raza humana, decía, para ti, para mí, para los hambrientos, para los aburridos crónicos, para los hipertensos...toda una serie de motivos mezclados en una coctelera cuyo cóctel final tiene sabor a rabia e indignación. Pese a todas esas catástrofes mundiales y locales que tanta rabia e indignación le causaban él aspiraba a ser un bien nacido. No sé yo si ahora diría lo mismo después de lo del tsunami de Karmele Marchante, candidata a Eurovisión, ya que cuando lo escribió apenas le llegaba una suave brisa musical a sus oídos. No sé si hubiese resistido tal fenómeno en estos momentos y se hubiera convertido en un mal nacido. Menos mal que RTVE ha decidido hacer frente a devastador despropósito y ha colocado su fuerza anticiclónica alejándolo de nosotros mandándolo directamente hasta el cubo de la basura, de donde no debía de haber salido nunca, ya que ni tiene voz, ni sabe moverse, ni tiene antecedentes musicales, salvo los adquiridos en la ducha, ni tiene....lo único que tiene es una plataforma televisiva con mucho tirón popular que la lanza con todos los medios a su alcance y ahí te estrelles o llegues a la meta.
La verdad que no sé por qué estoy defendiendo a RTVE ni criticando a Karmele porque ésta ni me cae bien ni me cae mal, sencillamente no me cae, y si me cae algún día procuraré apartarme hacia un lado. Y a RTVE la defiendo porque egoístamente quiero poner a salvo la salud de mis oídos. Por lo demás, ya me gustaría ver y disfrutar nuevamente el merecido ridículo de España en Eurovisión. Pero bueno, que me estoy desviando del tema principal por culpa del tsunami. Es lo que tiene el paso de un fenómeno como ese, que aún se registran, y registrarán, rachas, más o menos fuertes, de comentarios. El caso es que el autor del post aspiraba a ser un bien nacido a pesar de tener el enemigo en casa, dentro del armario. Cuando al ir a echar mano de una galleta quitapenas después del segundo café del día se encontró con un polvorón indultado en Navidad y le hincó el diente no sin antes estrangularlo debidamente. Decía que a partir de esa acción la sensación fue muy desagradable; empezó a cagarse en su débil voluntad. Se sintió como si no hubiese empezado el año nuevo, se le olvidó todo el inglés aprendido en esos primeros días de enero, engordó los kilos que había perdido y encima fumó para celebrarlo.
Tal vez peque de pesimismo ese hombre porque yo anoche mismo me llevé a la boca uno de esos duros piñones gigantes que antes tienes que sacar la lengua a un plato para que te quepa en la boca y que entre turrones y mazapanes ofreces a las visitas inesperadas pero que van quedando intencionadamente sin degustar, y no sentí esa sensación desesperada, todo lo contrario; en la larga hora que me duró entre los dientes y el paladar el piñón gigante me llegó la excelente noticia de que el euríbor alcanzó el mínimo histórico situándose en el 1,22. Ni abrí una botella del mejor champán, ni fumé, ni comí caviar, ni invité a los amigos, ni me propasé con Hei para celebrarlo. Es duro decirlo pero el banco te hace así de hijo de putecado.
4 comentarios:
Te juro por la política de privacidad, condiciones de servicio y sobre todos los derechos reservados de Blogspot que no te he sido infiel. No he tenido sexo explícito con ningun blog, no le he hecho el comentario a nadie. Sabes muy bien que llegué vírgen a tu blog y que hacerlo la primera vez contigo fue de lo más maravilloso que me ha sucedido.
Sí que tuve la tentación de echarle un comentario a una bloguera, pero tenía la última entrada más abandonada que el coño de la Bernarda, y me dio no se qué meter allí... confieso que me enamoró tanto su foto que de haber tenido la entrada en condiciones le hubiera hecho hasta un post. Pedazo de mujer...
De sobra sé que eres un tsunami, anda, modera tu fuerza que es imposible manejar mi barca con tanto oleaje. No, si he dicho bien claro que disfrutaré como España de nuevo hace el ridículo, lo que no quiero es que el, la, los, las representante-es también lo hagan.
¿Están los carteros de hotmail en huelga? Es que no han dejado correo alguno en mi bandeja de entrada.
Cierto,ya te lo he vuelto a enviar
Recibido y de vuelta. A ver que te parece el trabajo photoshópico que he hecho. Un trabajo dificil borrar del todo esas iniciales tatuadas en lugar tan inaccesible, si te fijas verás que te he aumentado el vello, pero era la única e inevitable solución.
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