martes, 17 de febrero de 2015

Deseo en flor



Trazan mis dedos placenteros senderos sobre tu caprichoso monte púbico a flor de piel,
y con tacto de terciopelo, compongo de caricias sus labios en mi boca.
Tu íntimo secreto al descubierto y tu piel palpable desnuda,
alienta la persecución de mis manos sobre tu manto corporal.
Lentamente vacío de gemidos tu cuerpo, que llenan de sangre el palpitar de mis venas,
y alardea febril de deseo mi sexo en la hendidura del tuyo, 
arañando a ciegas el húmedo umbral de tu ser.
Tan fecundo es el roce, que nace el vaivén imparable de mis caderas,
y someto tu cuerpo al preludio del orgasmo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No andaban lejos las musas...bienvenido su rítmico re-nacimiento :-)

anna

El Mando De Tu Distancia dijo...

Bienvenida tú también a este lugar a dejar tu comentario.
Si el rítmico re-nacimiento de las musas es bienvenido y Bienvenida fue un torero, ¿qué conclusiones podemos sacar?
Que las musas nos torean siempre que pueden, ¿no?
Saludos

Anónimo dijo...

jajaja...no creo que nos toreen...a veces sólo somos torpes persiguiendo invisibles...

saludos :)

anna

El Mando De Tu Distancia dijo...

"a veces sólo somos torpes persiguiendo invisibles" Bonita frase...
¿y que me aconsejas? ¿Corregir mi torpeza y ver las cosas desde otra óptica? Que llevo muchos años en Visionlab, y que yo sepa no hay óptica que ofrezca gafas para ver invisibles, jajajaja
Saludos