Trazan mis dedos placenteros senderos sobre tu caprichoso monte púbico a flor de piel,
y con tacto de terciopelo, compongo de caricias sus labios en mi boca.
Tu íntimo secreto al descubierto y tu piel palpable desnuda,
alienta la persecución de mis manos sobre tu manto corporal.
Lentamente vacío de gemidos tu cuerpo, que llenan de sangre el palpitar de mis venas,
y alardea febril de deseo mi sexo en la hendidura del tuyo,
arañando a ciegas el húmedo umbral de tu ser.
Tan fecundo es el roce, que nace el vaivén imparable de mis caderas,
y someto tu cuerpo al preludio del orgasmo.
4 comentarios:
No andaban lejos las musas...bienvenido su rítmico re-nacimiento :-)
anna
Bienvenida tú también a este lugar a dejar tu comentario.
Si el rítmico re-nacimiento de las musas es bienvenido y Bienvenida fue un torero, ¿qué conclusiones podemos sacar?
Que las musas nos torean siempre que pueden, ¿no?
Saludos
jajaja...no creo que nos toreen...a veces sólo somos torpes persiguiendo invisibles...
saludos :)
anna
"a veces sólo somos torpes persiguiendo invisibles" Bonita frase...
¿y que me aconsejas? ¿Corregir mi torpeza y ver las cosas desde otra óptica? Que llevo muchos años en Visionlab, y que yo sepa no hay óptica que ofrezca gafas para ver invisibles, jajajaja
Saludos
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