viernes, 6 de febrero de 2015
martes, 3 de febrero de 2015
Estás de muerte
Entre los poros de tu espalda,
con tacto de melodía,
con lluvia fina de otoño,
con mansa nieve de enero,
con sol de marzo desde el cielo,
entre tus poros mueren mis labios...
Sobre tu espalda me inclino
y abro los dedos al mar,
despliega velas mi lengua,
con caricias de coral,
con suave espuma de mar,
con tierna brisa sensual,
muere mi lengua en tu espalda....
Muerto en tu espalda me abrazo
al corazón de tus nalgas,
como grueso abrigo al frío,
con el aliento febril,
con el ardiente gemido,
con la fuerza del deseo,
yaciendo mi cuerpo en ti
lunes, 2 de febrero de 2015
Cabayo de Trolla.... (hecho adrede)
Tod@s conocéis la fantástica historia del caballo de Troya, un enorme caballo de madera creado estratégicamente por los griegos para poder atravesar los impenetrables muros de la ciudad de Troya y joder así a los troyanos y toda la ciudad (como todo objetivo en cualquier guerra moderna pero tiempo atrás), pero poc@s conocéis la existencia de una marca americana de preservativos llamada Trojan (troyano en castellano)
he aquí una de esas cajas de preservativos
El peculiar nombre de esta marca parece un hecho contradictorio a lo que significó aquella historia y parece hecho un poco adrede también. Conocemos el término troyano en informática y al igual que lo que hicieron los griegos, se nos cuela por sorpresa en el ordenador y una vez dentro su misión es infectar todo archivo que habita en el y terminar con el disco duro, pero en un condón, esa no parece su misión.
¿A quién le gustaría que ese caballo de Troya de látex una vez que atraviesa las paredes carnosas de la vagina se abra y deje escapar toda esa legión de espermatozoides que lleva dentro y joda la vida de alguien?
-Cariño,¿me tengo que poner un troyano de esos esta noche?
-Tú ponte bien caballo y hazme un griego, que lo demás es historia
martes, 27 de enero de 2015
De burros y burradas en esta entrada
Perdonad por volver a ilustrar este nuevo post con la foto del anterior. Puede parecer que la envidia me corroe de tanto mirarla, pero no es así, pues mirándolo no por el lado ergonómico, sino económico, y no es cuestión de recortar nada, que está muy bien, prefiero no tener una como esa, sería mi ruina. Hay una razón de peso por la que digo esto, y es que el día en que la dificultad para levantar eso comience a ser frecuente a ver cuantas pastillitas azules hay que tomarse para conseguir el hinchazón deseado con tal entramado venoso. Un suma y sigue, y eso a fin de mes sale un pastón. Que de la jubilación a uno no le va a quedar ni la on para encender la tv.
Por otra parte he estado mirando en los anales del libro de los récords de Bilbao, y no he encontrado a ningún bilbaíno con semejante envergadura, salvo el burro del Patxi, pero como ya murió el pobre, de un escupitajo de tinta de chipirón le han borrado ya del libro.
El pobre animal murió como consecuencia de una típica apuesta. Un donostiarra le preguntó que cuantos kilos podía echarse el burro al lomo y Patxi le dijo que todo lo que le echaran encima. ¿Y descargar? ¿descargar? por el culo, como todo ser animal. Lo que quieras. Apuesta y verás.
Total, que se calentaron los dos y apostaron una buena pasta. Tu burro lo va a sentir Patxi, le dijo el donostiarra. Más lo vas a sentir tú, donostiarra, cuando pierdas los 50.000 euros.
Ese día había tormenta y llovía la hostia y el donostiarra amarró el burro con una cadena a una torreta eléctrica de Iberdrola. Patxi y el donostiarra se miraron, se dieron la mano y la apuesta se daba por iniciada. Y esperaron.
Desde lejos observaban el burro empapado y con las orejas hacia abajo y miraban de vez en cuando al cielo, en eso que de repente un rayo cayó sobre la torreta y se deslizó a través del amasijo de hierros que la da forma alcanzando de lleno al burro.
Después de ver iluminado todo su esqueleto óseo, cayó en llamas al suelo y quedó tendido como un fino papel humeante. Y la cadena, como el, hecha cenizas.
Patxi miro al donostiarra y le dijo:
-Ayvalahostia pues!! , ya han tenido que ser muchos kilos, eh donostiarra?, pobre burro mío con lo duro que era para estas pruebas.
-Si Patxi, esta vez como 300 kilos, kilovoltio arriba, kilovoltio abajo.
lunes, 26 de enero de 2015
Versionando a David, Civera, con un Goliat de carne de primera
Antes de empezar a leer, pausar la canción que esté sonando y memorizar el ritmo de una de las más famosas canciones de David Civera en este enlace y poco a poco trasladar las letras de mi versión a las de la canción original.
Bendito sea aquel día
que al negro yo se la vi
Ahora vivo angustiada,
ese tamaño no me deja dormir.
Benditas sean sus venas,
su tronco, su glande,
esa cabeza que me fascinó.
Bendito sea mi flujo,
que moja mi corazón.
Que se sostenga,
erecta, firme y gruesa,
valiente y portentosa,
yo se la quiero levantar.
Que se sostenga,
que ha mojado mis bragas,
ha "desnudao" mi alma,
y me ha "dejao" "pa yá".
Yo la busco en mis sueños,
la quiero dentro de mí,
con ella quiero saciarme,
de gozo que con otras no conseguí.
Ahora bendigo ese día,
al deseo,
al orgasmo que con ella
gritando voy a llegar.
Ya no me quedan más noches,
sólo me queda despertar
Que se sostenga,
erecta, firme y gruesa,
valiente y portentosa,
yo se la quiero levantar.
Que se sostenga,
que ha mojado mis bragas,
ha "desnudao" mi alma,
y me ha "dejao" "pa yá".
jueves, 22 de enero de 2015
Microrrelato
DESEOS CUMPLIDOS
De los burdeles, Santi siempre salía insatisfecho, y a la vez era objeto de las burlas de las putas. A gritos y entre alcohol, maldecía a su micropene.
En casa, se miraba y hacía añicos los espejos con las manos. Un trozo de ira muy grande se quedó en una de sus manos.
Hoy Santi no sale del burdel, es travesti, disfrutando con lo que siempre ha deseado: sentir lo que es un pene normal.
viernes, 16 de enero de 2015
Soneto en viernes
Mis dedos despiertan en tus manos
y recorren tu cuerpo para acariciarte,sentir en tu piel el calor de amarte,
y de deseo, tú y yo yacer cercanos.
Perfilar tus labios de besos aun secanos,
en tus mejillas la ternura palparte,
ver tus ojos y la mirada cerrarte
al tomar tus senos cual duraznos.
Inclinarme a ellos reverente,
ofreciendo mi lengua más lasciva,
y a tu antojo dejarte mis encantos masculinos.
Estremecer mi cuerpo sudando palpitante
al rozarse pegado en carne viva
a tu sexo candente en vaivenes serpentinos.
jueves, 15 de enero de 2015
La noticia es reciente, de hoy 15 de enero, y la he visto de casualidad, pero lo de cortar penes y enterarse un servidor en las noticias viene de los años 90 con la última samurái de la venganza llamada Lorena Bobbit. Han tenido que transcurrir dos décadas y media para batir el récord anterior de una mutilación viril (al menos conocida por mí a través de la prensa) por dos veces en un mismo miembro.
Se desconoce el tamaño del miembro, pero si se conoce el tamaño de la infidelidad: un considerable número de mensajes eróticos enviados por el marido desde el teléfono de la mutiladora a la amante del mutilado, que en un descuido de este último es aprovechado para leerlos por la mujer y montar en cólera y amputar de raíz el cáncer de la infidelidad cortando por lo sano con unas tijeras mientras dormía.
Al enterarse que al marido le reimplantaron el miembro en un hospital, ni corta ni perezosa (la parte mutilada seguro que en esos momentos se encontraba más corta y perezosa de lo habitual) se dirigió allí y con unas tijeras se lo volvió a rebanar arrojándolo por la ventana.
La noticia dice que fue imposible encontrar el pobre pene por las inmediaciones del lugar y teniendo en cuenta que ocurrió en China es poco probable que fuese un perro que pasara por allí quien se lo llevara al estómago.
Una infidelidad tiene que doler por dentro, pero no tanto como por fuera, y a tijeretazo limpio, el corte de un pene. Solo de pensarlo ya me están dando ganas de deshacerme del teléfono móvil.
No penséis mal, infieles, lo que pasa es que poseo uno sin conexión a internet y quiero hacerme con uno que tenga para enterarme mucho antes de quien será la próxima poseedora de un nuevo récord.
Y para terminar un chiste:
Se abre el telón y se ve a una pareja de andaluces en la que el marido confiesa a la mujer sus infidelidades.
Se cierra el telón y se vuelve a abrir y se ve a la mujer cortándole el pene al marido con unas tijeras por tal motivo.
Se cierra el telón y se vuelve a abrir y se ve al marido en el hospital rodeado de médicos cosiéndole el pene.
Se cierra el telón.
¿Cómo se llama el oficio?
Corte y confesión!
martes, 13 de enero de 2015
No te hundas junto al Titanic de la amargura
"mañana nos encontramos de nuevo"
El nerviosismo de mi mujer requiriendo con urgencia mi presencia hizo que pasara deprisa el resto de las hojas hasta llegar a la última de sus páginas.
Me extrañó que no hubiera nada escrito, que estuviera en blanco y que no figurara la fecha y solamente en la parte inferior derecha se podía leer: "el día ha llegado". Lo cerré de golpe y caminé hacia mi esposa escuchando un sonoro reproche, un más de los cada vez más frecuentes: "Pedazo de holgazán, ¿todavía sigue aquí este puto trasto de bicicleta?"

lunes, 27 de octubre de 2014
Anhelo tus poemas, anhelo tenerlos a mi lado, para emocionarme con el movimiento de mis ojos y de mis labios al leerlos y sentir esas emociones que salen de tus pensamientos.
Deseo conocer cada coma de tu inspiración por sencilla o complicada que parezca, por conocer esa magia que fascina mi mente y la frescura de tus palabras que arrincona mi rutina. Pensar que puedas alumbrar infinitos versos más allá de los albores de tu mente y abandonarlos en un lugar desconocido sin haberlos bautizado yo con el interés que suscita cada uno de ellos, provoca la muerte lenta de mi espera. Anhelo tus palabras, no por estar presente en tus poesías, ni por acariciar los latidos de tus dedos mientras escribes, ni sentir tus más íntimos pensamientos que recorren tu cabeza, me conformo con estar siempre en el punto y final de tu inspiración, y poder amanecer en la primera letra de cada poema y encontrarme a su lado en el ocaso de cualquier instante, excitado de sonrisas y vaciar en ellos la intensidad de mi alegría.
Anhelo leerte, anhelo por vivir cada minuto de tus poesías, por alimentarme con el alma de tu inspiración y esconderme en cada una de tus palabras, por conocer los misterios que envuelven la magia de tus letras y descubrir letra a letra la ilusión que ellas desprenden. Deseo leerte, deseo respirarte entre verso y verso y perfumarme de la esencia de tu genialidad y llevar tu aroma a mis sueños.
viernes, 24 de octubre de 2014
Echar un polvo
No se lo estoy pidiendo a nadie. Es una
de las muchas frases que merodean por mi cabeza por conocer el origen, de dónde viene y adonde va.
Me he informado en la red para conocer qué clase de teorías
circulan por ahí en torno a esa frase. Y hay varias.
La más extendida y en la que la mayoría coincide es la teoría del tabaco, que no la voy a explicar para no extenderme demasiado, quien tenga tiempo libre que le dedique unos minutos, y que deshecho de antemano, pues echar el cigarrito es una práctica habitual que se hace después de echar lo otro, no antes, que la nicotina deja mal sabor de boca a la hora de saborear los placeres sexuales.
Una muy curiosa, a partir de la cual he sacado mi propia
teoría, es la de los que defienden que viene de la frase religiosa "quia
pulvis es et in pulverem reverteris" interpretada por mí libremente para su
explicación y que se cae por su propio peso después de conocer la verdadera
traducción. Yo me hacía a la idea de que significaba "date la vuelta que te
empolvo la pelvis", pero mi latín vulgar e imaginario no coincide con el verdadero.
La citada frase es traducida y deformada
sexualmente para decir que polvo somos, del polvo venimos y en polvo nos
convertiremos.
Que del polvo, del acto sexual, venimos, es mentira, porque
Adán y Eva no vinieron de ese polvo divino, ellos fueron el origen de la vida
humana, pero no vinieron de un acto sexual, vinieron sí, como viene tu cuñado a comer un domingo a casa sin haberle invitado, de la noche a la mañana (el día no os sé decir, pero de la hora estoy seguro de que fue en buena
hora) como ese puto polvo que acampa a sus anchas en la lámpara del salón o
encima del televisor, para joder.
Ellos, la bíblica pareja, vinieron para joder ¿y el
polvo? para lo mismo, para joder, igualito que el cuñado, para joder-nos la mañana del sábado, la tarde
de un domingo, o el día menos pensado, pasando la bayeta. Es de esta expresión,
la de joder, de la que se ha tomado como sinónimo echar un polvo y no al revés.
O sea que el origen es joder, y después, allá por el
neolítico, quien tenía folla (suerte) y poseía una caverna adosada, se dedicó
a follar. Llegaron las casas con armarios de formica hasta el techo y se le
llamó fornicar. Al llegar los armarios al techo, éstos no acumulaban polvo y de ahí la no
utilización aún de la frase.
Y ya hoy en día y en las circunstancias de habitabilidad de un
piso normal se utiliza ya echar el polvo. Se sospecha que en los pisos de
protección oficial se echa el polvo con condón, por lo de la
protección.
Luego existe otra expresión usada por los esquimales y
moradores de esas curiosas viviendas llamadas iglús allá en los casquetes
polares que, evidentemente, es echar el casquete. Como dato científico para añadir al post, esta
gente tiene el más alto porcentaje de fecundaciones por la gran movilidad de sus
espermatozoides, ya que es la única forma de que entren en calor para no
quedarse congelados.
De lo puramente religioso sólo queda decir que el verbo
(joder) se hizo carne (yo no lo llamaría carne sino cursi) y habitó entre
nosotros con el nombre de hacer el amor. ¡¡Qué contrariedad!! Entonces...."ama
al prójimo como a ti mismo" = "jode al prójimo como a ti mismo". Religión
hipócrita, que ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el
suyo.
¡¡Coño!! que no puede ser, que joderse a sí mismo según mi
teoría sería masturbarse.
Y yo no me hago pajas en el ojo ajeno, (tuve dos vecinos
tuertos pero os juro que no hay motivos aparentes para pensar lo que estáis
insinuando )
Ni en las vigas de mi casa, que tienen agujeros, de polilla,
sí, pero no tan grandes como para sacarle punta al lapicero...
En fin...no sé si tendréis en vuestra mente alguna otra teoría
que a la mía eche por tierra (menuda polvareda se iba a liar)
martes, 27 de mayo de 2014
Gramática del deseo
De escribir sobre lo prohibido de ti,
del placer de vestir y desvestir mis palabras
y escribirte abiertamente con la desnudez de mis letras.
Nos separa un punto y aparte,
pero mi ortografía desconoce la medida de la distancia a la hora
de subrayar mi deseo.
No estoy al borde de la duda de unos puntos suspensivos,
mi paso es firme y no hay paréntesis en el caminar de mis palabras.
Eres mi poema, mi inspiración nocturna, y al despertarme en tus versos
te deseo más allá de cualquier amanecer.
Me afirmo y no me interrogo de lo mayúsculo de este deseo,
ni entrecomillo un ápice de lo que me dicta el corazón,
hasta el punto y final de no quedarme con una simple copia
y enviarte este original.
martes, 13 de mayo de 2014
Helado de ti
Me invitaste a helado de ti y ya eres mi helado favorito.
El primer sabor de la mañana y el último de la noche que en mis labios perdura.
sábado, 10 de mayo de 2014
martes, 6 de mayo de 2014
¿Qué decir de tus senos? Todo es poco...
Qué decir de tus senos esta mañana,
cuando mis ojos aún escriben caricias
sobre el bordado de sus pezones.
Qué decir de tus senos esta mañana,
después de la noche tormentosa
entre truenos y rayos apasionados
en tus volcanes tersos y seductores.
Qué decir, que en mí suspiros provocaron y tus senos vertieron todo el fuego
en la antesala de mi orgasmo.
Qué decir cuando tus senos hablan,
y callan mis besos en tus labios, y mis manos silenciosas acarician sus palabras.
cuando mis ojos aún escriben caricias
sobre el bordado de sus pezones.
Qué decir de tus senos esta mañana,
después de la noche tormentosa
entre truenos y rayos apasionados
en tus volcanes tersos y seductores.
Qué decir, que en mí suspiros provocaron y tus senos vertieron todo el fuego
en la antesala de mi orgasmo.
Qué decir cuando tus senos hablan,
y callan mis besos en tus labios, y mis manos silenciosas acarician sus palabras.
Qué decir, qué palabras escoger,
si solo con mirarlos mi deseo escribe pòr sí solo. Si en mi retina aún chirrían los roces
entre mis labios y mis manos.
Qué decir....si en ellos está todo escrito

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